Pit

Pit Querido Pit, no sé como alguien pudo abandonar a un animalito como tu, porque no se podía ser más dulce, ni más bello. Siento mucho haberte encontrado tarde, cuando ya la leucemia te había alcanzado, pero tenía la esperanza de que aún estuviéramos a tiempo de demostrarte que no todos somos iguales y de que disfrutaras de ello. Me queda la paz de saber que supiste lo que es el calor de una familia durante tus últimos días, familia a la que le agradezco enormemente el favor que hizo acogiéndote y cuidándote. Estoy segura de que ellos te echarán tanto de menos como yo. Nos vemos al otro lado del arcoiris...