¿Tienes un perro dominante? ¿Estás 100% seguro?

06-11-17

¿Tienes un perro dominante? ¿Estás 100% seguro?

Perro dominante, perro sumiso: el malentendido de la dominancia en perros

El problema al etiquetar a un perro como dominante o sumiso es que, la mayoría de las veces, esa etiqueta no se corresponde con la realidad. Esto es debido a la confusión que suele haber entre agresividad y dominancia.

Para muchas personas, un perro que se muestra agresivo con otros perros es dominante. Sin embargo, la etóloga Alba Benítez, de SimiperroHABLARA.com, aclara que no es lo mismo una cosa que la otra:

“Un perro dominante es aquel que, frente a otro perro o persona, gana el acceso a un recurso de valor (ya sea una pelota, un juguete, un plato con comida, o incluso un lugar en el sofá), de forma repetida y consistente. El perro sumiso es el que acepta que el otro gane sin rebelarse. En las relaciones de dominancia y subordinación no hay violencia física, nadie resulta herido. Si fuera así, estaríamos hablando de agresividad y no de dominancia”.

De hecho, Benítez aclara que la dominancia en perros es una característica de la relación entre dos individuos (perro-perro o perro-persona) frente a un recurso concreto, pero no una característica general de los perros.

Es decir que un perro puede ser dominante frente a otro perro en una situación determinada pero en cambio puede mostrar una actitud de subordinación ante ese mismo perro en otra situación. Todo depende de cómo de importante sea para el perro el “recurso” por el que compite.

Hay perros que son capaces de pelear por defender una pelota y otros, en cambio, la cederán con gusto pero se mostrarán mucho más protectores frente a un plato con comida. Entonces, ¿cuál sería el dominante aquí?

La dominancia como estrategia social

En realidad, la dominancia es una estrategia social que ha ido evolucionando con el objetivo de gestionar la competición por los recursos disponibles entre miembros de un mismo grupo o manada, sin necesidad de recurrir a la agresividad.

Por eso, entre perros, las relaciones de dominancia y subordinación son saludables y no deben considerarse problemáticas. Lo que sí debe considerarse un problema es la agresividad cuando ésta ocurre con más frecuencia de la esperable o en situaciones inapropiadas.

¿Existen los perros dominantes?

Más que afirmar que un perro es dominante o sumiso, diremos que existen perros con más predisposición a mostrarse dominantes en ciertas situaciones y perros con tendencia a adoptar actitudes más sumisas en otras.

Ahora bien, hay que tener claro que dominante no es nunca lo mismo que agresivo.

¿Cómo educar a un perro dominante?

¿Crees que tienes un perro dominante? Te vamos a dar algunas pautas para saber cómo educar a un perro dominante.

  1. Para empezar, haz una lista de aquellas situaciones en las que tu perro se muestra dominante.

  2. Anota por qué recurso de valor para él compite: ¿una pelota, un hueso comestible, un juguete, una zona de la casa, una persona valiosa para él…?

  3. 3¡Anota, también, frente a quién se muestra competitivo: ¿frente a otro perro, frente a ti, frente a otro miembro de la familia…?

Cuando tengas los tres puntos anteriores completados, tendrás mucho más claro qué es aquello por lo que tu perro compite y contra quién. A partir de aquí, el secreto para educar a un perro que quiere competir por un recurso concreto es mostrarle que su rival frente a ese recurso no es, en realidad, ninguna amenaza.

Por ejemplo, si tu perro te gruñe cuando te acercas a su comida, piensa estrategias que te ayuden a convencerle de que tú no eres ninguna amenaza en esa situación. Acércate un poco mientras come, por ejemplo, y lánzale trozos de comida suculenta alrededor del plato. Poco a poco aprenderá que no te acercas para robarle el alimento sino para ofrecerle algo mejor.

No busques el enfrentamiento

Sobre todo, hay que tener claro que cuando un perro quiere competir por un objeto, territorio o individuo que es valioso para él, nunca hay que provocar la confrontación. Eso puede desencadenar la agresividad del perro. Lo mejor es, siempre, optar por ofrecerle al perro una alternativa y darle algo que le guste a cambio de abandonar aquello que protege o por lo que compite.

Si te interesa el tema de la dominancia en perros, no dejes de leer “Dominancia, ¿realidad o ficción?”, un libro del educador canino Barry Eaton que desmonta la etiqueta de “perro dominante” de forma muy didáctica y sorprendente.